- La 5ª edición del “Observatorio de Riesgos para las Empresas en España” ha identificado para este año 33 riesgos, que abarcan desde tensiones comerciales, desafíos climáticos y debilidades económicas, hasta ciberseguridad, desigualdades sociales y envejecimiento demográfico.
- El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha participado en el evento, afirmando que “el informe es una brújula valiosísima para empresas y organizaciones ante los tiempos inciertos que afrontamos”.
Madrid, 28 de enero de 2026. El Institut Cerdà ha presentado hoy en Madrid la 5ª edición del “Observatorio de Riesgos para las Empresas en España”, en un acto celebrado en Distrito Telefónica con la intervención del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.
El informe alerta de 33 riesgos que pueden impactar en las empresas españolas en 2026, que se ha agrupado en 6 ámbitos: institucionales, recursos, medioambientales, tecnológicos, económicos y sociales. El objetivo es ayudar a las empresas a visualizar retos y obstáculos para la adopción de medidas preventivas y la toma de decisiones estratégicas.
Uno delos que tendrá mayor impacto es el relacionado con las tensiones comerciales y el resurgimiento del proteccionismo: desde la ofensiva arancelaria de Estados Unidos hasta la vulnerabilidad de las rutas marítimas y la concentración de los grandes operadores logísticos.
El informe hace referencia también a la alteración del funcionamiento de las cadenas de suministro y a la elevada dependencia de minerales críticos, factores que afectan directamente a sectores estratégicos. Las restricciones a la exportación, a la inversión y de otras medidas proteccionistas obligan a las empresas a revisar su posicionamiento internacional.
Otro aspecto que destaca es el de la insuficiencia de las medidas actuales de mitigación de gases con efecto invernadero y la falta de adaptación a las nuevas condiciones climáticas. El informe advierte del incremento de las emisiones, del incumplimiento de los Acuerdos de París y de la inviabilidad del objetivo de limitar el calentamiento a +1,5°C.
A ello se añade una confianza excesiva en las tecnologías de captura de CO₂, la aceleración de los impactos climáticos y la debilidad de las estrategias de adaptación.
El Observatorio igualmente pone el foco en la consolidación de las desigualdades sociales, un fenómeno que persiste pese a los buenos resultados macroeconómicos. El informe señala que ese crecimiento no está llegando con la misma intensidad a los hogares, lo que dificulta la recuperación del poder adquisitivo perdido en crisis anteriores y comporta un mayor riesgo de exclusión social, especialmente entre los colectivos más vulnerables.
A este escenario se suma la precariedad laboral, que dificulta la emancipación de los jóvenes, y la cronificación de la falta de vivienda asequible.
Riesgos digitales y presión demográfica
En el ámbito digital, el Observatorio identifica un aumento de la dimensión y la complejidad de los retos de la ciberseguridad y las dificultades para garantizar la ciberprotección en toda la cadena de valor y proteger los servicios esenciales. El informe añade el impacto dual de la inteligencia artificial, que ofrece nuevas oportunidades defensivas, pero también multiplica las capacidades ofensivas.
Este panorama se agrava por la vulnerabilidad digital de las cadenas de suministro y por la falta de trasposición e implantación efectiva de directivas clave.
El Observatorio incorpora el reto demográfico, marcado por el paulatino envejecimiento de la población, las tensiones estructurales del sistema sanitario y sociosanitario, y la necesidad de gestionar mejor la inmigración y su integración.
“Una brújula valiosísima”
Durante el acto de presentación del informe, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha destacado que el “quinto informe del Observatorio de Riesgos para las Empresas en España es una brújula valiosísima para empresas y organizaciones, que harían bien en utilizarla para navegar los tiempos inciertos que afrontamos”.
Miguel Hernández, director general del Institut Cerdà, ha puesto el acento en que las empresas tienen una necesidad creciente de atender simultáneamente una multiplicidad de riesgos. “Ignorar algunos de ellos por considerarlos poco relevantes puede llegar a tener consecuencias negativas”, ha señalado.
El presidente del Institut Cerdà, Carlos Cabrera, se ha referido al valor de la colaboración público-privada también en la prevención de crisis. “La Administración debe hacer un esfuerzo en asumir que su liderazgo no se centra solo en la capacidad y gestión de respuesta, sino en el proceso de prevención previo”.
La 5ª edición del Observatorio de Riesgos puede descargarse aquí:

