Irati de la Cruz Edrosa, natural de la localidad, afronta la cita junto a Christopher Fenelon, brasileño que vivió en Castro Urdiales durante nueve años hasta que se trasladó a Zaragoza para emprender junto a su amigo de la infancia.
Barakaldo, 15 de septiembre de 2026. Hay algo especial en volver a casa cuando has tenido que recorrer cientos de kilómetros para demostrar lo que sabes hacer o, sencillamente, que has encontrado tu lugar en el mundo. El restaurante zaragozano Madison lo tiene muy claro, y pretender demostrarlo esta semana en Barakaldo con una hamburguesa entre las manos. Pero no con cualquiera, sino con la smash burger más premiada de España y Europa en The Champions Burger, cita que llega a la ciudad para disputar la final española de esta especialidad gastronómica.
Además, en el caso de sus jóvenes fundadores -ninguno de ellos llega a los 30 años-, lo hacen con un objetivo claro: “Después de haber estado en todos los podios en los que hemos participado hasta la fecha queremos acabar esta aventura por todo lo alto”.
Así lo explican los responsables del establecimiento, ubicado en Zaragoza, que confiesan guardar una vinculación muy especial con esta localidad. “Sentimos que jugamos en casa, o al menos, en parte”, admite Irati de la Cruz Edrosa, de 26 años y natural de Barakaldo. Auxiliar de enfermería de formación, su vida dio un giro de 180 grados cuando se enamoró de Igor Machado, fundador del negocio aragonés, por el que decidió dejar atrás su profesión para emprender juntos y recorrer el país a su lado. El viaje acabaría llevándola hasta Zaragoza y, de ahí, a convertirse en una de las responsables de la hamburguesería.

En cuanto a la historia del local, nació en la capital aragonesa hace seis años de la mano de dos jóvenes emprendedores que decidieron empezar desde cero y convertir una hamburguesa en algo que, defienden, “puede ser mucho más que comida rápida”.
Ahí entra en juego otro de sus responsables, Christopher Fenelon (28), brasileño de nacimiento y vinculado también al norte. “Cuando llegué a España viví nueve años en Castro Urdiales antes de trasladarme a Zaragoza precisamente porque mi mejor amigo me propuso emprender juntos”, rememora.
Hoy los tres forman parte de un proyecto que ha ido creciendo a base de trabajo, muchas horas de investigación y una obsesión bastante sencilla de explicar: “Hacer una hamburguesa cada vez mejor”. “Para nosotros esto no es un juego, es nuestra vida, y nos estamos dejando la piel para lograr cosas que jamás imaginamos que pudiéramos conseguir”, confiesa el joven.
Además, en su caso, los números sustentan buena parte de su historia. Madison acumula 14 medallas en The Champions Burger: nueve oros y cinco platas. Hasta la fecha ha logrado el oro en Zaragoza, Logroño, Gijón, Barcelona, Santander, Lyon, Burdeos, Valladolid y Vigo, y la plata en Moratalaz, Mestalla (Valencia), Huelva, París y Lille. Y hay un dato especialmente llamativo, pues ha estado en todos los podios de las ciudades en las que han participado hasta la fecha.
Esta aventura también ha llevado a la joven hamburguesería a poner a prueba sus límites fuera de nuestras fronteras. “De los nueve oros, dos han llegado en Francia. En concreto en Lyon, y Burdeos, que se suman a la plata de París y Lille. Todavía no nos lo creemos”, admite Fenelon, que ha vivido con ilusión cada una de las finales.
“Detrás de cada evento hay mucho trabajo y un gran esfuerzo, pero lo cierto es que cada paso que damos merece la pena”, afirma, tras haber conseguido hacerse un hueco entre las propuestas que competían por conquistar los paladares del público francés.
Detrás de una cifra, sin embargo, hay muchas horas que no aparecen en ninguna clasificación. Las que el equipo dedica a investigar, probar, cambiar y volver a probar. Porque en Madison hablan de la hamburguesa como un producto gourmet, con mucha clase y con I+D+i. Una forma de entender este plato que les ha llevado a trabajar desde una receta que no para de darles alegrías, a base de carne de chuletón acompañada de ingredientes que convierten cada bocado en algo bastante más complejo que una hamburguesa al uso.

Una cuenta pendiente
Y eso es precisamente lo que llevarán a Barakaldo, su Pink Paradise, una burger que ha recorrido España y también ha cruzado la frontera para medirse con algunas de las mejores propuestas de Europa. La receta reúne brioche rosa, polvo Paradise, fat smash de chuletón, carrillada ibérica a baja temperatura, guanciale italiano caramelizado, queso cheddar madurado, baconcitos, sour cream y salsa Malibú.
Ahora toca volver a empezar. Cambian la ciudad, el escenario y también algo importante: esta vez, a pesar de que la vida les ha llegado algo más lejos de lo que esperaban, Irati y Christopher juegan en casa. Después de 14 medallas, nueve oros y cinco platas, Madison llega a la final con una cuenta pendiente. La del oro que falta. Y quizá no haya mejor lugar para intentar conseguirlo que Barakaldo.
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