Una joven pinta con un rotulador sobre “La libertad guiando al pueblo” de Delacroix
La inscripción pudo borrarse sin dificultad y no provocó daños a la famosa obra de 1830 que se encuentra en el Museo del Louvre de Lens, al norte de Francia.

La joven de 28 años realizó una pintada en la parte inferior derecha de la célebre pintura de Delacroix. “La libertado guiando al pueblo” representa a una mujer, que simboliza la libertad, dirigiendo la sublevación del pueblo francés. En ella escribió “AE911”; mensaje que podría tener relación con un grupo estadounidense que pide que la reapertura de las investigaciones sobre los atentados del 11S.

El acto vandálico tuvo lugar el pasado jueves. La joven fue reducida por un trabajador del museo y por uno de los visitantes. Por el momento se desconocen los motivos que llevaron a la acusada a pintar en el emblemático lienzo. El museo ha denunciado a la joven “aparentemente desequilibrada”, que fue automáticamente trasladada a las dependencias policiales de Lens para ser interrogada.

 LALIBERTAD

“La libertad guiando al pueblo” fue pintada en 1830 por Eugène Delacroix. Apenas llevaba 3 meses en el Louvre de Lens,  donde iba a permanecer expuesto durante un año para después volver al Museo del Louvre de Paris donde estaba expuesto desde 1863. La obra hace referencia a las revueltas populares de Paris de julio de 1830 contra el monarca Carlos X e ilustró durante varios años los billetes de 100 francos franceses.

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RISTO MEJIDE: “Largaos”

RISTO MEJIDE. “Largaos”

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Largaos de una vez. Largaos, sí. Los que trincáis, los que habéis trincado, los que permitisteis que otros trincaran y los que todavía hoy no hacéis nada por que se deje de trincar. Todos. Sobráis, de verdad, dejadnos en paz de una puñetera vez.
Dais asco. Vuestra falta de vergüenza ha llevado la nuestra hasta límites que jamás deberíamos haber conocido. Y ahora os cubrís el culo los unos a los otros, un culo que tenéis tan sucio que hasta las pústulas de vuestra ignominia os han invadido el cerebro, y ya no es posible distinguir vuestras declaraciones rellenas de mierda de la peste que emana de un zurullo común.
Callaos. Callaos de una vez. Dejad de contaminar los medios, las noticias y nuestro estado de ánimo. Dejad de hacer comunicados y ruedas de prensa, disolved todos los chanchullos, deponed vuestros privilegios y salid con la cabeza bien baja y las manos en alto.
Dejad de desanimar a la gente. Dejad de decirnos que todo fue por nuestra culpa. Dejad de tomarnos por gilipollas. Ah, y no os atreváis a volver a decir que sois reflejo de la sociedad en la que vivís. Que si robasteis fue porque os lo pusieron delante. Que sois víctimas de un vacío legal, un entorno corrupto y una dudosa moral. Que sois reflejo de la gente, representantes elegidos por el pueblo. Vosotros no sois pueblo, vosotros sois escoria.
Devolvedlo. Devolvedlo todo. El dinero, las propiedades, los cargos, las dietas, los sobresueldos, las comisiones, la dignidad que os quede y la honorabilidad que algún día se os supuso. Y cuando hayáis acabado, devolved la nacionalidad que se os dio por error. Porque no merecéis formar parte ni de este ni de ningún país. No hagáis ni las maletas, saltad por la borda, como las ratas, salid nadando. Y quien no sepa, que se joda, francamente nos da igual.
Pedid perdón. Disculpaos. Ante todo aquel que votó. Ante todo aquel que piensa seguir votando. Porque ellos han creído en un sistema democrático que vosotros habéis violado, sodomizado y puesto del revés. No, yo no os concedo la presunción de inocencia. Porque cuando uno deja que ciertas cosas ocurran, acaba siendo cómplice aunque solo sea por ignorancia, por desidia u omisión.
Y por último, largaos, sí, pero sin dejar rastro. Ni se os ocurra nombrar sucesores, ni gestores, ni primos segundos que calienten vuestra silla. No tengáis la cara dura de intentar dejar un legado. Vuestro único legado será la vergüenza. Y tampoco os atreváis a interponeros nunca más entre la gente de bien y sus lícitos objetivos. Porque en este país aún quedan ciudadanos, empresas e incluso algún político honrado que construyen, que siguen luchando y que ahora ya solo tienen una misión: que no les jodáis la vida, que les dejéis hacer.
Pero sobre todo y ante todo, por lo que más queráis, seguid ignorando estas órdenes, exigencias demagógicas de un publicista que de vez en cuando hace el capullo en televisión.
Seguid creyendo que no pasará nada. Porque así quedará menos para que pase.

MAGDA DONATO, UNA MUJER ADELANTADA A SU TIEMPO

Tal vez naciera en el momento equivocado, o tal vez fuera la época la que tuviese un problema de aletargamiento, cosa que en España nos resulta habitual. Sea como fuere, la realidad es que Magda Donato (Madrid, 1898 – Ciudad de México, 1966) fue una mujer adelantada a su tiempo, tanto por su ideología como por su forma de vivir la vida. Hablar de Magda Donato es hablar de feminismo, de lucha, de rebeldía; pero sobre todo es hablar de un intento constante de acabar con las injusticias a través de sus publicaciones. A lo largo de su dilatada carrera como periodista, que da comienzo en 1917 en El Imparcial, trata diversos temas, siempre de carácter social, con tintes políticos y con mucha ironía.

Uno de los temas más recurrentes en la obra de Donato es sin duda la situación de la mujer del momento que le ha tocado vivir, Donato
hace un gran uso de la descripción y de la ironía, a veces acompañado de un toque de humor como en el artículo Hay mil maneras de casarse. En él, critica la institución del matrimonio, del mismo modo que las costumbres impuestas por la sociedad. Habla de distintos tipos de matrimonio y asegura que por ejemplo, en Francia, hay que cumplir varios requisitos: “Tienen que corresponder las fortunas, las situaciones, las edades, ¡hasta a veces tienen que gustarse los novios!”. Añade una interesante observación cuando asegura: “si el noviazgo empieza en invierno tienen que exponerse: ella a una pulmonía permaneciendo horas en el balcón, él a una tortícoli por tener otras tantas horas la cabeza levantada contemplando a su amada”. Otra fuerte crítica la constituyen sus artículos sobre las condiciones vejatorias de las mujeres que trabajan en el servicio doméstico. Por ejemplo en Criadas y señoras o en A la servidumbre no se le mira nunca. En este último Donato lamenta que “a la servidumbre no se la odia, no se la desprecia, no se la compadece: se la ignora”. El ámbito social es otro de los que protagonizan su producción, como en El bazar obrero; aquel creado por La Condesa de San Rafael y en el cual se da trabajo a obreros, se enseña oficios a niños asilados, y se venden objetos que habrían acabado en la basura. Utiliza el periodismo con fin social cuando publica la petición de un nuevo local en el centro de Madrid, que le hace la condesa. La defensa de la mujer y su posición en la sociedad se hace constante, en La mujer y el periodismo advierte que “nosotras estamos mejor constituidas que los hombres para el periodismo”.

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Es durante la Guerra Civil Española, cuando Magda Donato utiliza sus publicaciones de manera más explícita para apoyar al bando republicano. Siempre cercana sin olvidar ningún resquicio de la realidad. En el artículo En el cuartel de las milicias de artes gráficas, describe al detalle como viven los “bravos milicianos” y muestra la cercanía y humanidad de aquellos jóvenes que reúnen dinero entre todos para comprarle un reloj nuevo a un compañero que lo acaba de extraviar. Otro ejemplo lo apreciamos en el artículo Las mujeres hacen jerseys, en el cual anima a la población a seguir el ejemplo de todos aquellos españoles que estaban surtiendo a los milicianos de ropa para el frío invierno. Donato narra lo que hace cada sector. Algunos trabajadores “habían resuelto ceder, de su sueldo de agosto, un día de haber para la adquisición de prendas de abrigo”. Además, las mujeres tejían durante todo el día, y los hombres les ayudaban con las madejas de lana, dando ejemplo así de un trabajo en equipo e igualitario, entre hombres y mujeres, porque como asegura la periodista en el mismo artículo: “ya no hay superioridad, ni mucho menos desdén, sino algo que se parece bastante a la admiración y al respeto”.

Magda Donato tiene una lucha paralela a la que se desarrolla en el frente, entre sus papeles y con su bolígrafo como fiel arma, la cual utiliza con atino y siempre con un estilo personal brillante, valiente y sagaz, que no deja a nadie indiferente. Tal vez por eso se considere hoy en día a Magda Donato, un ejemplo de periodismo crítico, informativo y feminista.

Camino Ivars

Enero 2013