Ajedrez para no olvidar

  • Según datos de la CEAFA hay diagnosticados en España en torno a 800.000 casos
  • Varios estudios demuestran que el ajedrez reduce el impacto de esta enfermedad

El Alzheimer constituye uno de los problemas más graves para las personas de edad avanzada. Se trata de una enfermedad neurodegenerativa de las células cerebrales que acaba convirtiendo al afectado en una persona totalmente incapaz de valerse por sí misma. Fue descubierta en 1906 por el neurólogo alemán Alois Alzheimer, de quien tomó el nombre. En la actualidad hay diagnosticados en torno a 800.000 casos en España pero el número de afectados por esta enfermedad asciende a 3,5 millones si tenemos en cuenta a los que la sufren directamente y a los familiares.

Se trata de una enfermedad que tiene tres fases; los síntomas aparecen lentamente y van evolucionando a lo largo de los años. En la primera etapa se pierde memoria, la capacidad de concentración y se sufre desorientación temporal y espacial. En la segunda fase aparecen dificultades a la hora de hablar, de vestirse o de realizar actividades cotidianas. Ya en la última etapa, en la más avanzada, el enfermo es incapaz de hacer nada por sí solo; su personalidad experimenta alteraciones irreversibles, pierde la capacidad de habla y ni siquiera reconoce a sus familiares o amigos.

Ajedrez y Alzheimer

El periodista Leontxo García – especializado en el ajedrez – ha dado varias conferencias por todo el mundo en las cuales ha denominado el ajedrez como “el mejor gimnasio para el cerebro”. En una de las últimas, denominada “Jaque al Alzheimer” destacaba que este deporte mantiene la mente joven hasta edades muy avanzadas. El periodista mantiene que en el mundo desarrollado, donde la esperanza de vida no deja de crecer, el cuidado de las personas dependientes supone un problema social y económico de envergadura. Por eso propone la incorporación de este deporte en los colegios, como medida preventiva.

 ajedrez alzheimer

Hasta la fecha tan solo se han logrado indicios de que la práctica del ajedrez retrasa el envejecimiento cerebral. Para demostrarlo haría falta una gran inversión económica y realizar un estudio de más de cinco años sobre, al menos, 5000 individuos. En 2003, en el Hospital Albert Einstein de Nueva York, se realizó un estudio sobre 469 personas mayores de 75 años. Los individuos se dedicaron a jugar al ajedrez, a bailar, a tocar un instrumento, a leer, a pasear, a nadar… Los resultados fueron claros. Las personas que se habían dedicado a jugar al ajedrez, al bridge o al baile habían reducido en un 75% el riesgo de padecer esta enfermedad mientras que el resto no mostró ningún avance. Cinco años más tarde, en 2008, se realizaba en el Hospital Clínico de Valencia otro estudio parecido. En este caso participaron 120 personas de entre 55 y 87 años, de las cuales el 75% eran mayores de 65. Todas ellas eran principiantes de ajedrez, pero tan solo la mitad recibió clases de una hora y media de ajedrez a la semana durante un año, mientras que la otra mitad se dedicaba a otros cursos. Los resultados demostraron que el 65% del grupo que continuó con el ajedrez vio aumentado su rendimiento cognitivo, mientras que en el otro no hubo mejoría.

Son varias las características que convierten al ajedrez en una buena alternativa. Por ejemplo, puede practicarse por Internet y es barato, además es para todas las edades e internacional (se practica en 170 países). Sirve para desarrollar la inteligencia y hay indicios de que retrasa el deterioro cognitivo, y destaca por su utilidad en varios usos sociales. Por el momento se ha demostrado que este deporte – que cuenta con más de quince siglos de historia – tal vez no evite el Alzheimer, pero lo que está claro es que lo retrasa durante años.

 

 

 

MAGDA DONATO, UNA MUJER ADELANTADA A SU TIEMPO

Tal vez naciera en el momento equivocado, o tal vez fuera la época la que tuviese un problema de aletargamiento, cosa que en España nos resulta habitual. Sea como fuere, la realidad es que Magda Donato (Madrid, 1898 – Ciudad de México, 1966) fue una mujer adelantada a su tiempo, tanto por su ideología como por su forma de vivir la vida. Hablar de Magda Donato es hablar de feminismo, de lucha, de rebeldía; pero sobre todo es hablar de un intento constante de acabar con las injusticias a través de sus publicaciones. A lo largo de su dilatada carrera como periodista, que da comienzo en 1917 en El Imparcial, trata diversos temas, siempre de carácter social, con tintes políticos y con mucha ironía.

Uno de los temas más recurrentes en la obra de Donato es sin duda la situación de la mujer del momento que le ha tocado vivir, Donato
hace un gran uso de la descripción y de la ironía, a veces acompañado de un toque de humor como en el artículo Hay mil maneras de casarse. En él, critica la institución del matrimonio, del mismo modo que las costumbres impuestas por la sociedad. Habla de distintos tipos de matrimonio y asegura que por ejemplo, en Francia, hay que cumplir varios requisitos: “Tienen que corresponder las fortunas, las situaciones, las edades, ¡hasta a veces tienen que gustarse los novios!”. Añade una interesante observación cuando asegura: “si el noviazgo empieza en invierno tienen que exponerse: ella a una pulmonía permaneciendo horas en el balcón, él a una tortícoli por tener otras tantas horas la cabeza levantada contemplando a su amada”. Otra fuerte crítica la constituyen sus artículos sobre las condiciones vejatorias de las mujeres que trabajan en el servicio doméstico. Por ejemplo en Criadas y señoras o en A la servidumbre no se le mira nunca. En este último Donato lamenta que “a la servidumbre no se la odia, no se la desprecia, no se la compadece: se la ignora”. El ámbito social es otro de los que protagonizan su producción, como en El bazar obrero; aquel creado por La Condesa de San Rafael y en el cual se da trabajo a obreros, se enseña oficios a niños asilados, y se venden objetos que habrían acabado en la basura. Utiliza el periodismo con fin social cuando publica la petición de un nuevo local en el centro de Madrid, que le hace la condesa. La defensa de la mujer y su posición en la sociedad se hace constante, en La mujer y el periodismo advierte que “nosotras estamos mejor constituidas que los hombres para el periodismo”.

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Es durante la Guerra Civil Española, cuando Magda Donato utiliza sus publicaciones de manera más explícita para apoyar al bando republicano. Siempre cercana sin olvidar ningún resquicio de la realidad. En el artículo En el cuartel de las milicias de artes gráficas, describe al detalle como viven los “bravos milicianos” y muestra la cercanía y humanidad de aquellos jóvenes que reúnen dinero entre todos para comprarle un reloj nuevo a un compañero que lo acaba de extraviar. Otro ejemplo lo apreciamos en el artículo Las mujeres hacen jerseys, en el cual anima a la población a seguir el ejemplo de todos aquellos españoles que estaban surtiendo a los milicianos de ropa para el frío invierno. Donato narra lo que hace cada sector. Algunos trabajadores “habían resuelto ceder, de su sueldo de agosto, un día de haber para la adquisición de prendas de abrigo”. Además, las mujeres tejían durante todo el día, y los hombres les ayudaban con las madejas de lana, dando ejemplo así de un trabajo en equipo e igualitario, entre hombres y mujeres, porque como asegura la periodista en el mismo artículo: “ya no hay superioridad, ni mucho menos desdén, sino algo que se parece bastante a la admiración y al respeto”.

Magda Donato tiene una lucha paralela a la que se desarrolla en el frente, entre sus papeles y con su bolígrafo como fiel arma, la cual utiliza con atino y siempre con un estilo personal brillante, valiente y sagaz, que no deja a nadie indiferente. Tal vez por eso se considere hoy en día a Magda Donato, un ejemplo de periodismo crítico, informativo y feminista.

Camino Ivars

Enero 2013