En el norte de Europa habitan las personas más felices del mundo

 En el norte de Europa habitan las personas más felices del mundo

Naciones Unidas presentaba esta semana en Nueva York el Informe Mundial de la Felicidad de 2013, en el cual aparecen 156 países.

Dinamarca encabeza el ranquin de países más felices del mundo -por segunda vez consecutiva- seguido de Noruega, Suiza, Países Bajos y Suecia, -todos ellos situados en el norte de Europa-, que presentan los mayores niveles de felicidad a nivel mundial. Según el informe, publicado el lunes por el Earth Institute de la Universidad de Columbia (E.E. U.U.), América Latina y el Caribe han mejorado su calidad de vida, mientras que Europa Occidental y otros países industrializados se han visto arrollados por la crisis financiera. Son los países de Oriente Medio y de África los que más felicidad han perdido en el último año. Rwanda, Burundi, la República Centroafricana, Benin y Togo -todas naciones del África Subsahariana- ocupan los últimos puestos del informe, siendo este último el país más infeliz del mundo.

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En total, cotejando las naciones con datos disponibles, 60 países han mejorado su ratio de felicidad, mientras que 41 lo han empeorado. Algunas de las conclusiones a las que han llegado a raíz de la realización de esta segunda edición del estudio certifican que el bienestar de la población mejora el desarrollo y la productividad de las naciones, y que la medición y el análisis sistemático de la felicidad pueden potenciar la búsqueda de soluciones. Y es que, las personas felices viven más tiempo, trabajan mejor, ganan más y son mejores ciudadanos. Otro de los datos reveladores del estudio es que las poblaciones de más de 150 países sienten un bienestar promedio del 5,1%.

Una de las novedades de esta edición ha sido la publicación de las seis variables que determinan -y que son capaces de influenciar y modificar el ratio de felicidad de un país- son el Producto Interior Bruto (PIB), la esperanza de vida, el apoyo social, la libertad a la hora de tomar decisiones, la corrupción y la generosidad. Además, ofrece una guía para responsables políticos sobre la forma de incorporar de manera efectiva el bienestar en la toma de decisiones.

España ocupa el puesto número 38 de la lista, y es el sexto país que más felicidad ha perdido desde 2007, por debajo de Egipto, Grecia, Myanmar, Jamaica y Botsuana. Algunas de las razones fundamentales de la insatisfacción de los españoles son: el desempleo, la corrupción y el descenso de las libertades, que afectan también a los países más golpeados por la crisis como son Grecia, Italia y Portugal. Algunas de las posiciones que ocupan el resto de naciones son: Canadá (6), Australia (10), Israel (11), Emiratos Árabes (14), México (16), E.E. U.U. (17), Gran Bretaña (22), Alemania (26), España (38), Japón (43), Rusia (68) y China (93).

Un estudio único

El informe es el único estudio global que mide el estado de la felicidad en el mundo y se hace público tan solo dos semanas antes de la Asamblea General de Naciones Unidas. Consta de un total de 156 páginas y ha sido realizado por el profesor J. F. Helliwell, de la Universidad de Columbia, Lord Richard Layard, director del Programa de Bienestar del London School of Economics and Political Science`s Centre for Economic Performance, y Jeffrey D. Sachs, director del Earth Institute y asesor especial del Secretario General de la ONU.

Ajedrez para no olvidar

  • Según datos de la CEAFA hay diagnosticados en España en torno a 800.000 casos
  • Varios estudios demuestran que el ajedrez reduce el impacto de esta enfermedad

El Alzheimer constituye uno de los problemas más graves para las personas de edad avanzada. Se trata de una enfermedad neurodegenerativa de las células cerebrales que acaba convirtiendo al afectado en una persona totalmente incapaz de valerse por sí misma. Fue descubierta en 1906 por el neurólogo alemán Alois Alzheimer, de quien tomó el nombre. En la actualidad hay diagnosticados en torno a 800.000 casos en España pero el número de afectados por esta enfermedad asciende a 3,5 millones si tenemos en cuenta a los que la sufren directamente y a los familiares.

Se trata de una enfermedad que tiene tres fases; los síntomas aparecen lentamente y van evolucionando a lo largo de los años. En la primera etapa se pierde memoria, la capacidad de concentración y se sufre desorientación temporal y espacial. En la segunda fase aparecen dificultades a la hora de hablar, de vestirse o de realizar actividades cotidianas. Ya en la última etapa, en la más avanzada, el enfermo es incapaz de hacer nada por sí solo; su personalidad experimenta alteraciones irreversibles, pierde la capacidad de habla y ni siquiera reconoce a sus familiares o amigos.

Ajedrez y Alzheimer

El periodista Leontxo García – especializado en el ajedrez – ha dado varias conferencias por todo el mundo en las cuales ha denominado el ajedrez como “el mejor gimnasio para el cerebro”. En una de las últimas, denominada “Jaque al Alzheimer” destacaba que este deporte mantiene la mente joven hasta edades muy avanzadas. El periodista mantiene que en el mundo desarrollado, donde la esperanza de vida no deja de crecer, el cuidado de las personas dependientes supone un problema social y económico de envergadura. Por eso propone la incorporación de este deporte en los colegios, como medida preventiva.

 ajedrez alzheimer

Hasta la fecha tan solo se han logrado indicios de que la práctica del ajedrez retrasa el envejecimiento cerebral. Para demostrarlo haría falta una gran inversión económica y realizar un estudio de más de cinco años sobre, al menos, 5000 individuos. En 2003, en el Hospital Albert Einstein de Nueva York, se realizó un estudio sobre 469 personas mayores de 75 años. Los individuos se dedicaron a jugar al ajedrez, a bailar, a tocar un instrumento, a leer, a pasear, a nadar… Los resultados fueron claros. Las personas que se habían dedicado a jugar al ajedrez, al bridge o al baile habían reducido en un 75% el riesgo de padecer esta enfermedad mientras que el resto no mostró ningún avance. Cinco años más tarde, en 2008, se realizaba en el Hospital Clínico de Valencia otro estudio parecido. En este caso participaron 120 personas de entre 55 y 87 años, de las cuales el 75% eran mayores de 65. Todas ellas eran principiantes de ajedrez, pero tan solo la mitad recibió clases de una hora y media de ajedrez a la semana durante un año, mientras que la otra mitad se dedicaba a otros cursos. Los resultados demostraron que el 65% del grupo que continuó con el ajedrez vio aumentado su rendimiento cognitivo, mientras que en el otro no hubo mejoría.

Son varias las características que convierten al ajedrez en una buena alternativa. Por ejemplo, puede practicarse por Internet y es barato, además es para todas las edades e internacional (se practica en 170 países). Sirve para desarrollar la inteligencia y hay indicios de que retrasa el deterioro cognitivo, y destaca por su utilidad en varios usos sociales. Por el momento se ha demostrado que este deporte – que cuenta con más de quince siglos de historia – tal vez no evite el Alzheimer, pero lo que está claro es que lo retrasa durante años.